Bajo deseo sexual en la pareja: causas más frecuentes y cómo abordarlo

Por Ezequiel López Peralta
· 8 08+00:00 octubre 08+00:00 2026

Si estás leyendo este blog, muy probablemente es porque sientes que el deseo en tu relación de pareja se ha enfriado, o quizás dormido. O de repente no han llegado a ese punto, pero estás pensando con mentalidad preventiva y quieres evitarlo (lo que me parece una excelente idea).

Así que, para comenzar, quiero definir brevemente qué es el deseo y cuándo consideramos que hay un bajo deseo sexual en la pareja.

El deseo es, básicamente, la motivación para promover un encuentro íntimo placentero, sensual o abiertamente sexual. Una persona lo puede sentir en el cuerpo, pensando algo así como “tengo ganas”, lo que normalmente se llama deseo espontáneo.

Pero también es un fenómeno que podemos generar conscientemente, a partir de una situación de intimidad. Es lo que se llama deseo responsivo, que surge a partir de una buena conversación, una salida divertida, un encuentro con un bonito entorno o ambiente… y lo interesante es que en las parejas, con el tiempo, el deseo se va haciendo cada vez más menos espontáneo y más responsivo. Pero no quiero adelantarme, porque aquí está una de las claves del diagnóstico y del abordaje.

¿Cuándo es necesario trabajar el bajo deseo sexual en la pareja?

Pareja conversando en la cama sobre su relación

En realidad, considero saludable que una pareja trabaje su deseo siempre, esté o no satisfecha con la situación, y no esperar a que la insatisfacción sexual dé sus primeras señales. Sin embargo, cuando ya sienten que el deseo es algo que cuesta, que no se conecta fácilmente, que incluso genera problemas o discusiones en la relación… entonces se enciende una alarma que podría indicar que es momento de pedir ayuda. Más aún, si las diferencias en los niveles de deseo de uno y otro lado son significativas (tema que abordaré en otro blog).

Por cierto, hablando de frecuencia, seguramente te preguntes: ¿qué es lo normal en una relación? Para no responderte con un “depende”, te cuento que hay muchos estudios al respecto, y quiero destacar tres, que incluyeron a más de mil participantes. Allí, la mayoría de las parejas indicaron que alrededor de una vez a la semana es una frecuencia satisfactoria, y además viable

Muise, A., Schimmack, U., & Impett, EA (2016). La frecuencia sexual predice un mayor bienestar, pero más no siempre es mejor. Social Psychological and Personality Science , 7 (4), 295-302

Desde mi punto de vista profesional, me parece fundamental que la pareja esté en sintonía con su frecuencia sexual, es decir que coincidan o estén cercanos en la cantidad de encuentros que desean. Pero más importante aún me parece que es el hecho de sentir que sus relaciones son realmente satisfactorias y que, después de estar en la intimidad, se queden con una sensación positiva.

¿Por qué se pierde el deseo sexual en la pareja?

Pareja en un banco al aire libre mostrando distancia emocional

Quiero decirte que, desde hace años, es el principal motivo de consulta que recibo. Es decir, es muy frecuente, y eso que son pocas las parejas que se animan a buscar ayuda y toman la decisión.

Las razones son múltiples, de hecho se trata de un tema complejo que no podemos reducir a una sola variable.

Primero, están las causas médicas. No voy a detenerme en este punto, ya que son varias las enfermedades crónicas, agudas, condiciones médicas, cambios orgánicos como consecuencia del proceso de envejecimiento y medicamentos que regulan el deseo hacia abajo. Aquí solo quiero decirte que siempre es importante una consulta médica para evaluar esta línea causal.

Segundo, las variables psicológicas. El stress, los trastornos con la ansiedad o la depresión, los efectos de situaciones traumáticas no resueltas, una educación sexual limitante, una baja autoestima, una percepción negativa del propio cuerpo o desempeño sexual, entre otras tantas razones, afectan. Y mucho.

Tercero, la relación de pareja. En términos generales, por el mecanismo cerebral de habituación o acostumbramiento, a medida que pasa el tiempo vamos perdiendo la sensación de novedad, que es clave para sostener el deseo y la pasión. Si a esto le sumamos el descuido de detalles, la monotonía, las rutinas en la manera de abordar el encuentro íntimo, la falta de creatividad y los problemas y conflictos propios de la pareja, vemos como el deseo se ve bombardeado desde muchos lugares.

Y finalmente, el entorno. La falta de espacio y tiempo de intimidad, la crianza de los hijos, los problemas económicos, una rutina de trabajo exigente, van consumiendo el tiempo, el espacio y la energía de la pareja, haciendo cada vez menos viable la conexión con el deseo.

Dos mitos muy comunes sobre el deseo sexual en la pareja

El más frecuente de todos: una vez que se pierde el deseo, ya no hay nada que hacer. Y si bien es cierto que en algunos casos el panorama es complicado, porque realmente el desgaste es muy grande, o simplemente nunca tuvieron una buena conexión en lo pasional… en la mayoría de las ocasiones hay muchas cosas por hacer, siempre y cuando ambos tengan consciencia del problema y estén dispuestos a trabajar en equipo para resolverlo.

Porque los terapeutas sexuales tenemos las herramientas, pero necesitamos a dos personas motivadas para trabajar en esto.

Y el otro mito, es el del deseo espontáneo. “Si no me nace, entonces no existe”… no es así. Porque como vimos antes, el deseo también se puede trabajar, empujar, construir (eso sí, no “forzar”), y entiendo que ambas son dos maneras legítimas y saludables de desear.

¿Cómo se aborda el bajo deseo sexual? Diagnóstico y tratamiento

Pareja abrazada frente a frente con ternura

Primero, debemos encontrar las diferentes razones (como ya mencioné, no hay una sola) que han afectado al deseo sexual. Y para eso debemos hacer un diagnóstico 360. Si se detectan condiciones médicas, debes seguir el tratamiento correspondiente para abordarlas.

Lo mismo si hay factores psicológicos, que a veces requieren un enfoque de psicología clínica.

Si vemos que la pareja está en crisis y necesita resolver primero algo de orden relacional, manejamos entonces un proceso de terapia de pareja.

En definitiva, no disparamos al vacío para ver si damos con el tiro. Manejamos un enfoque de evaluación, diagnóstico y luego una intervención a medida.

Ya en lo referente al abordaje sexológico, identificamos varias cosas: si conservan la actitud erótica de disfrute y conexión con el placer, cómo funciona la intimidad en la relación, el manejo de la comunicación erótica, sus recursos eróticos, y analizamos particularmente su guión erótico: qué hacen, paso a paso, en la intimidad.

Identificamos las zonas de rutina, y luego abordamos desde la creatividad diferentes soluciones para encontrar alternativas novedosas, sorpresivas y estimulantes.

¿Qué puedes hacer para recuperar el deseo sexual en la pareja?

Ante todo, el panorama general que te ofrecí para que comiences a pensar qué te “hace ruido” en tu situación personal, para a partir de ahí buscar soluciones o entender a qué especialista podrías consultar. Si sientes que en tu relación existe una problemática de deseo, te recomiendo que lo converses con tu pareja, no desde un lugar de enojo o reproche, sino más bien como un reto para abordar juntos. Y siempre entendiendo que existen soluciones para trabajar con optimismo.

Desde la práctica, si deseas comenzar a revisar opciones por tu cuenta, habla más profundamente con tu pareja acerca de aspectos puntuales que quisieran mejorar en su relación íntima. Luego, elijan cuáles van a poner en práctica.

Recuerda que la creatividad es el principal antídoto contra la rutina y la desconexión sexual, así que trata de hacer cosas diferentes, así sean simples… cambia en cada encuentro una variable: el lugar, el momento, la forma de tocar, de besar, de moverte, de explorar…

Y si consideras que es el momento para pedir una ayuda profesional, ten en cuenta que aquí estoy para ayudarte desde mi experiencia, mi método Erotismo Infinito, y sobre todo mis ganas de acompañarte para resolver aquello que te preocupa.

Seguiré publicando más material sobre todos estos temas, para que sigas nutriendo tu relación y tu sexualidad.

Un abrazo.

Preguntas frecuentes sobre el bajo deseo sexual

¿Es normal que baje el deseo sexual en una relación?

Sí. El deseo sexual es fluctuante: disminuye con el estrés, la rutina, los cambios hormonales o los conflictos no resueltos. No es una falla personal ni una señal automática de que la relación terminó; es una señal para revisar qué está pasando.

¿Cuándo conviene buscar ayuda profesional?

Cuando la disminución se mantiene durante meses, genera sufrimiento o conflictos de pareja, o cuando puede haber causas médicas (medicación, hormonas, dolor). En terapia sexual breve se identifica la causa y se trabaja con un plan concreto.

¿Tienen solución las diferencias de deseo en la pareja?

Sí: son muy comunes y tienen abordaje. La clave está en comunicar sin culpa, reorganizar la intimidad y aplicar técnicas específicas. Ezequiel López Peralta trabaja estos casos en terapia individual y de pareja.

¿La terapia sexual es solo para parejas?

No. Se trabaja también de forma individual: el deseo propio se entiende mejor conociendo factores personales, historia y contexto. Puedes reservar una sesión desde la página de terapias de Ezequiel.